Esa dolorosa sensación...
¿Nunca has tenido esa horrible sensación, de sentir que no le
importas nada a nadie? . . . Yo, siendo sincera, la tengo
continuamente, mis sonrisas no son verdaderas, mi felicidad tan
solo es una máscara de quita y pon, que muestro de vez en cuando,cuando estoy con algunas personas.
Con otras sin embargo me la quito y dejo mostrar mi verdadero ser, y cuando estoy sin esa máscara, las lágrimas no pueden evitar llegar a mis ojos, pero no caen.
Hago lo imposible para que no caigan, y cuando estoy sola, es cuando
verdaderamente me pongo totalmente mal, tan solo quiero llorar,
tirar todo al suelo, coger a esas personas que no me soportan y
decirles todo el daño que me están causando, decirles lo que siento
por dentro cuando me desprecian . . . pero pienso que todo eso no
servirá para nada.
Otra vez la misma historia . . .
otra vez soltando lágrimas por la misma mierda, otra vez sin ganas
de nada, sin sentir que ya no tengo motivo ni para sonreír, ni para
levantarme cada mañana, ni para olvidar todo y seguir hacia
adelante.
Una vez más caí, caí en la peor trampa que se puede caer, caí
sabiendo lo que podía pasar. . . Ahora, siento que no me puedo
volver a levantar, levantarme con esa sonrisa como lo hice la otra
vez, esta vez me costará mas, siento que fue una decepción mas
grande y siento que para nada confié . . .
Seguramente,si mi alma saliera de mi cuerpo y tuviera que describirme,decir como me siento ahora mismo,sería asi.
Ahora mismo eres como una cajita de cristal metida en una caja de
cartón. Tienes miedo de caerte porque eres muy frágil. Evitas
cada una de las caídas que te puedas dar porque tienes
miedo de romperte. Haces creer a todo el mundo que eres fuerte,
y que nada puede contigo pero no es así, aunque lo niegues una y
mil veces se que cuando estás sola tu mundo se derrumba, pero
cuando aparece alguien te pintas una sonrisa en la cara. Tienes
miedo a sentir pero tienes aun más miedo de que te hagan daño, de
que jueguen contigo y con tus sentimientos. Pero con el tiempo
te darás cuenta de que a veces es mejor sentir dolor a no
sentir absolutamente nada.